martes, 8 de junio de 2010

La buena y necesaria sal




La sal es un compuesto de cloruro de sodio que resulta imprescindible para que el organismo funcione en óptimas condiciones. A continuación enlistamos doce efectos positivos de la sal.

1.Mantiene el nivel de los líquidos en el cuerpo y su grado de acidez (PH), permitiendo la transmisión de los impulsos nerviosos y la absorción del potasio.

2.Al adicionarle yodo y flúor, se convierte en la medida preventiva más eficaz para evitar el cretinismo, el retraso mental, los abortos y el bocio endémico, así como la caries.

3.Evita náuseas, calambres e incluso convulsiones provocados por la falta de sal.

4.Es esencial para la generación de energía hidroeléctrica en las células del cuerpo.

5.Ayuda a mantener la presión arterial en niveles apropiados.

6.Es necesaria para limpiar los pulmones, especialmente en casos de asma y fibrosis quística.

7.Es necesaria para que todas las células del organismo mantengan un equilibrio normal de líquidos.

8.Proporciona la cantidad necesaria de minerales como sodio, potasio, calcio, fósforo, hierro y yodo.

9.Aporta dureza a los huesos, ya que el 27% de la sal del cuerpo se encuentra en éstos.

10.Los iones de cloruro son secretados en el jugo gástrico como ácido clorhídrico, esencial para la digestión.

11.Ayuda a evitar calambres o contracciones musculares.

12.Juega un papel fundamental en el regular funcionamiento de músculos y nervios.

No olvides que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de sal sea de 6 gramos al día como máximo.

Fuente: Revista del Consumidor en línea http://revistadelconsumidor.gob.mx/?p=11065 [consulta: 8 junio 2010 ]

jueves, 14 de mayo de 2009

Usos e importancia de la sal



La sal se encuentra en todos los organismos animales y en grandes cantidades en los líquidos que de ellos forman parte. Su proporción en las sangre es relativamente constante e independiente de la riqueza en sal común de los alimentos injeridos. Se halla sobre todo en la parte líquida de la sangre y sólo en pequeña cantidad en los corpúsculos sólidos de la misma. La repartición de la sal en el cuerpo es muy especial; son ricos en sal la saliva, el jugo gástrico, las mucosidades, el pus y los exudados debidos a inflamaciones. Toda la sal del organismo procede de la alimentación y es eliminada por la orina, los excrementos, las mucosidades bucales y nasales, las lagrimas y el sudor. Un hombre adulto, de 64 kg. de peso, elimina en un día, sólo por la orina, 11,9 gr. de sal; parte de la sal injerida se transforma en el organismo en otros compuestos.

La sal actúa en el organismo, en primer lugar, en virtud de notable influencia en los procesos de difusión; es un factor principal respecto del movimiento de las masas líquidas en el organismo. La adición de sal a los alimentos favorece su digestión y el instinto del hombre. Son hechos imprescindibles la adición de sal a los alimentos en todos los tiempos y en todas las razas. Merece notarse que, entre los animales, solamente los herbívoros sienten la necesidad de cloruro sódico y no la sienten los carnívoros. Esto depende de la composición de las cenizas de los alimentos; teniendo en cuenta el comportamiento de los componentes de las cenizas entre sí, se deduce que la importancia de la sal para los animales herbívoros y para el hombre debe buscarse en que los pone en disposición de aumentar el número de sus alimentos.

Desde el punto de vista químico, la sal suministra al organismo el ácido clorhídrico del jugo gástrico y tal vez también la sosa de la bilis: parece estar en relación íntima con el proceso de la formación de las células y, cuando se disminuye su cantidad en los alimentos, el organismo la retiene fuertemente. Se considera que un hombre necesita anualmente 7,75 kg. de sal.

En la industria se emplea la sal en la obtención del sodio, de la sosa, de la sal de Glauber, del cloro, del ácido clorhídrico, del vidrio y de artículos de alfarería: úsase en la fabricación de materias colorantes, en la extracción de la plata, en el proceso de amalgamación, en metalurgia del hierro, en la fabricación de jabones, en los curtidos, en el blanqueo, en los estampados, en la refinación de las grasas, en la preparación del tabaco, en la obtención de aguas minerales artificiales, en las mezclas frigoríficas; sirve para hacer derretir el hielo, para conservar las maderas destinadas a la construcción de buques, para la salazón de carnes y pescados; se emplea en medicina en varias formas, etc.


Fuente: ENCICLOPEDIA vniversal ilvstrada, Evriopeo-Americana. Tomo LIII. Madrid: ESPASA-CALPE, S.A. P. 76