martes, 31 de agosto de 2021

LA SAL, EL SABOR DE LOS DIOSES - BLAS CASTELLÓN HUERTA




El término “sal” evoca un sabor determinado, pero también alude a muchas categorías simbólicas relacionadas con lo salado. Expresiones tan frecuentes como “estar salado” o “la sal de la vida” se vinculan con el lugar que este compuesto químico ocupa en el pensamiento de muchas culturas. Alrededor de la sal existen diversas prohibiciones, creencias, usos rituales, aplicaciones medicinales y curativas, empleos técnicos, usos culinarios, narraciones míticas, expresiones lingüísticas e incluso poéticas. Esto es así, entre otras cosas, porque en el pasado la sal, o más bien las sales de uso común, eran un bien escaso y su producción siempre estuvo localizada en ciertos nichos ecológicos, de manera que su control se convirtió en algo significativo, más allá de su relevancia como complemento alimenticio necesario para el buen funcionamiento de los organismos vivos.

La sal fue desde tiempos tempranos un bien de prestigio, importante elemento culinario, pero también se usó en la creación de productos de intercambio y el establecimiento de relaciones sociales tanto con las comunidades más lejanas como con los dioses mismos.

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Fuente: Castellón Huerta, Blas, “La sal, el sabor de los dioses”,  Arqueología Mexicana, núm. 158, pp. 32-41. [en línea]  <https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/la-sal-el-sabor-de-los-dioses> [consulta: 31 de agosto 2021].

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